Talleres, auditorías colectivas y grupos de compra para reducir el consumo eléctrico del hogar y mejorar la calificación energética de tu edificio.
Formatos de trabajo
No se trata de una lista de servicios genéricos, sino de herramientas concretas para bajar el consumo eléctrico, mejorar la calificación energética de tu vivienda y organizar la compra de soluciones renovables con tus vecinos.
Documentos paso a paso para identificar puentes térmicos en fachadas, ventanas y cubiertas. Incluyen comparativa de materiales, presupuestos orientativos y criterios para elegir al instalador sin depender de intermediarios.
Resultado: menos pérdidas de calor y una factura más contenida en invierno.
Estudiamos tu patrón de consumo real para decidir si te conviene una tarifa con discriminación horaria. Te mostramos cómo reprogramar electrodomésticos y qué hábitos ajustar para aprovechar las horas valle sin renunciar al confort.
Resultado: un contrato eléctrico adaptado a tu rutina, no al revés.
Revisamos el consumo común de tu comunidad de vecinos: iluminación de zonas comunes, ascensores, bomba de agua y contratos de suministro. Entregamos un informe con medidas priorizadas por rentabilidad y dificultad de ejecución.
Resultado: decisiones de comunidad basadas en datos, no en suposiciones.
Agrupamos a varias viviendas para negociar precios de placas fotovoltaicas, baterías y sistemas de aerotermia. Coordinamos la instalación en bloque y verificamos que las garantías y los plazos se cumplan.
Resultado: acceso a tecnología renovable sin asumir sobrecostes individuales.
Sesiones prácticas en tu barrio para aprender a leer el certificado energético, interpretar la factura de la luz y detectar consumos fantasma. Cada taller termina con una tarea concreta que puedes aplicar esa misma semana.
Resultado: conocimiento aplicable que se queda en la comunidad.
Si decides mejorar la envolvente de tu vivienda o instalar autoconsumo compartido, te ayudamos a definir el alcance, comparar ofertas y preparar la documentación para solicitar ayudas públicas.
Resultado: una reforma planificada con criterios técnicos y financieros claros.
Proceso de trabajo
Cada acompañamiento sigue un recorrido claro: primero entendemos tu consumo y el estado del edificio, después definimos medidas concretas y cerramos un plan de actuación con presupuestos reales y ayudas disponibles.
Nos cuentas tu situación: tamaño de la vivienda, hábitos de consumo, antigüedad del edificio y facturas recientes. Con eso preparamos una primera valoración sin compromiso.
Revisamos la potencia contratada, los tramos horarios que usas y el estado de ventanas, fachada y cubierta. Detectamos fugas térmicas y electrodomésticos que consumen más de lo necesario.
Ordenamos las actuaciones por rentabilidad: desde ajustar la tarifa o programar lavadora y termo, hasta propuestas de aislamiento o renovables. Cada medida incluye ahorro estimado y plazo de retorno.
Buscamos profesionales locales, comparamos presupuestos y revisamos subvenciones para rehabilitación o autoconsumo. Te acompañamos con la documentación necesaria para solicitarlas.
Supervisamos la instalación o reforma, verificamos que los materiales y acabados son los acordados y resolvemos incidencias con el instalador hasta dejarlo todo funcionando.
Compara tu factura antes y después, revisa la nueva calificación energética si aplica y ajusta hábitos de uso. Te dejamos un resumen con el ahorro real conseguido y próximos pasos opcionales.
¿No sabes por dónde empezar? Lee nuestra guía sobre aislamiento térmico o consulta cómo funciona el autoconsumo compartido antes de la primera reunión.
Resultados de los programas
Auditorías colectivas, talleres de aislamiento y grupos de compra dejan cifras concretas. Estas son las experiencias de quienes ya han pasado por el proceso.
El informe técnico detectó puentes térmicos en las fachadas y ventanas con rotura insuficiente. Con la reforma priorizada por fases, la factura media del edificio bajó un 27% en el primer invierno.
María José, presidenta de la comunidad
Doce viviendas unificaron la negociación con un instalador local. El precio final por placa fue un 18% menor que en ofertas individuales y el reparto de excedentes quedó claro desde el primer día.
Carlos, vecino y coordinador del grupo
Tres sesiones presenciales para aprender a leer la factura y programar los electrodomésticos en horas valle. Ocho de los diez asistentes cambiaron de tarifa y recortaron su gasto mensual.
Lucía, participante del taller